Si bien es cierto que una boda tiene mucho detalles y un gran trabajo tras de bastidores, no queremos que quede nada por fuera ni menos atrasado por ello es fundamental hacer un programa con todos los tiempos de la boda.
Las bodas se dividen en dos grandes actividades, la ceremonia y la recepción y cada una de ellas lleva un largo protocolo desde el inicio al fin, por ser una consecutiva de la otra cada actividad interna que se haga dentro de las mismas debe estar muy planificado, coordinar cada minuto es fundamental.
El planificar cada minuto, la hora que inicia el desfile del novio, del cortejo, la llegada de la novia, el momento que tocan los músicos, el momento que inicia a hablar el sacerdote o pastor, los anillos y el desfile de salida para efectos de la ceremonia, todo debe calzar perfecto para cumplir con el objetivo, no solo una hermosa boda sino perfecta con armonía, una producción con cada cosa en su lugar. Esto garantiza que los tiempos de la recepción estén correctos y se cumpla y el plan no estará alterado para disfrutar de los momentos que deseas compartir con tus invitados de la forma que te guste.
Si bien los detalles son los que marcan la diferencia, si solo nos dedicamos a planear y no llevamos el plan escrito se pueden pasar los detalles, así que un cronograma con cada detalle plasmado será la clave del éxito para que todo los involucrados en la producción conozcan su lugar y su momento y eso es lo que hacer que se cumpla la boda de sus sueños.