Por lo general eso es una tradición que se ha mantenido a través de tiempo, anteriormente, no faltaba un accesorio de vidrio o cerámica con forma de símbolo  de boda, pero como todo evoluciona en el tiempo esto también lo ha hecho.

Algunas parejas deciden omitir ese rubro por no ser presentado como  relevante pero si somos detallistas y nos encanta dejar nuestra esencia en cada rincón seguro vamos a querer incluir amenidades que nuestros invitados disfruten y les hagan recodar que fue un día memorable.

Los souvenir tradicionales se han cambiado por pequeños detalles de utilidad para los invitados como una pequeña planta, o algún artículo que sea consumible pero utilitario esto dependiendo mucho del estilo y la decoración de la boda.

Pero, sin duda alguna las mejores y más recomendables opciones para cubrir este aspecto son las opciones comestibles que en la actualidad hay montones, hermosas y deliciosas que se pueden personalizar en el tema de la boda o simplemente empacar con una linda tarjeta con la línea grafica seleccionada.

Una galletita, dona, alfajor, jalea, cajetita, chocolate, mentas, caramelos, cup cake o un macaron, el cielo es el límite en cuanto a gastronomía para souvenir por lo general dulce, eso es perfecto no solo le da un lindo toque a la boda, sino que cumple con el rol de recuerdo y le aporta otro bocado a la boda, si bien el invitado no lo desea consumir al momento por su practicidad lo puede llevar y disfrutarlo en casa, aparte hay tantas opciones que se puede jugar con un presupuesto nada exagerado para ello.