Las bodas están llenas de detalles pero siempre habrá un gran detalle que es crucial, y es la comida, se puede decir que este puede definir el éxito o el fracaso de un evento, por ello es un punto sumamente importante.

Elegir la adecuada alimentación de la boda es muy importante, lo primero es determinar la hora de la boda y en base a ello elegir la alimentación adecuada, si es tempranito un desayuno  es muy adecuado para una boda mañanera, del mismo hay muchas opciones desde lo tradicional o lo más gourmet o bien si no es tan temprano se puede hacer un brunch algo más cargado y con más elementos que a las invitados les encanta por toda la variedad de opciones en un mismo plato.

También, están las boda tipo coctel menos usada pero igual de validas, estas no tienen un plato principal si no están llenas de bocadillos pasados, seguidos uno tras otro para así satisfacer a los invitados.

A veces esta la opción de coctel es muy bonita en concepto y más si queremos tener una boda acompañada de tragos son una fusión perfecto pero, al compararlo con las bodas de cena con plato fuerte están son las ganadoras, primeramente porque hay que considerar que el presupuesto de un coctel suele ser mayor que una cena y está es mucho más elegante, formal, familiar y satisfactoria.

Cuando organizamos la cena de la boda siempre pensamos en como complacer a los invitados, impresionarlos y dejarles un plato que refleje la personalidad de los novios, tener un menú imponente en tu boda es el gran éxito de la misma, con opciones fuera de nuestra comida regular, innovadoras y gourmet, no dejan mejor forma de celebrar tan especial momento.