Sin duda uno de los elemento que no nos gusta dejar por fuera de la boda es el pastel, aunque no representa un protagonista siempre suele estar presentes en este tipo de celebraciones.
A veces nos vienen muchas ideas a la mente cuando pensamos en el pastel de la boda, gran parte de ello es que representa un rubro que ha evolucionado a trasvés del tiempo, en las bodas de antes estábamos acostumbrados a ver grandes pasteles de muchos niveles, exuberantes y llamativos, las bodas parecían medirse por el tamaño del pastel, decoraciones muy pomposas y recargadas lo acompañaban en la misma mesa y era uno de los protagonista de la recepción, pero, con los años ese concepto ha evolucionado, es común conseguir en tableros de inspiración miles de opciones, ahora entra como un elemento prácticamente decorativo dentro del concepto que seleccionemos en la boda.
Si bien, actualmente hay muchas tendencias, podemos jugar con un abanico de opciones, temas bosque, rustico chic, luxury, playero, vintage, entre mucho! cada uno tiene miles de opciones para seleccionar el pastel idóneo. Ya no es necesario invertir grandes presupuesto en ello, sino adaptarnos a un pastel acorde al número de invitados de la boda, incluso hay ocasiones que es pastel es muy temático y a juego pero funcionan como un elemento decorativo y complementario aun siendo comestibles.
Si vamos a seleccionar un pastel pequeño como para que no nos falte nada en la boda, combínalo con una mesa de dulces y así harán juego ambos elementos, si bien, vamos a tener un gran pastel es importante que este se parta y sea ofrecido a los invitados, así será un complemento de la alimentación de la boda y puede funcionar como un postre más.
Ya no tenemos que tener el pastel blanco gigante tradicional, atrévete a combinar con los colores de la boda e incluso las flores que tienen en la decoración y complétalo con algunos accesorios que hagan juego con todo el tema de la boda así dará un toque ideal.